Cuando alguien imagina una reforma, piensa en dos momentos: la demolición y la estancia terminada, con azulejos nuevos, luces nuevas y pintura fresca. Lo que ocurre entre medias casi nunca sale en las fotos. Sin embargo, es justo esta fase la que decide si los acabados van a durar, si las luces quedan exactamente donde deben y si la obra avanza o se para a la espera de alguien.
Estamos documentando esta fase en la reforma integral de un apartamento en Puerto Rico, en el sur de Gran Canaria. Las paredes vuelven a estar blancas y el apartamento ya se ve muy distinto, pero casi todo lo que importa ahora está escondido dentro de las paredes, el techo y el suelo.
Las rozas: cada conexión decidida antes de cerrar las paredes
Terminada la demolición, el primer trabajo es abrir las rozas: los canales en las paredes por donde pasan las nuevas instalaciones de fontanería y electricidad. Cada enchufe, interruptor, punto de luz y toma de agua debe tener su recorrido decidido ahora, porque cambiarlo después significa abrir paredes ya terminadas.
En este apartamento las rozas de fontanería y electricidad están terminadas. Algunas tomas ya están preparadas, como la del lavavajillas en la cocina. Otras dependen de los oficios que llegan después: los tubos del aire acondicionado del dormitorio, por ejemplo, los instala el fontanero antes de que esa pared se cierre y se termine.
El orden importa. Una roza que se tapa y se pinta antes de que el tubo o el cable esté en su sitio hay que volver a abrirla, y ahí es donde suelen empezar los costes ocultos y los retrasos.
Comprobar cada tubo corrugado antes de que llegue el electricista
Los cables eléctricos van dentro de tubos corrugados, tubos flexibles empotrados en las paredes y el techo. Si un tubo está aplastado, doblado u obstruido, el cable no pasa, y muchas veces nadie se da cuenta hasta que el electricista está en la obra intentando pasarlo.
Por eso, en este apartamento, se comprobaron todos los tubos antes de la visita del electricista. Un par estaban obstruidos y se cambiaron mientras las paredes seguían abiertas. En esta fase es un trabajo pequeño. Después del enlucido y la pintura, el mismo problema obligaría a romper una pared terminada.
El resultado es sencillo: cuando llega el electricista, los cables pasan y el trabajo sigue sin sorpresas.
Perfiles LED en el techo: la iluminación pensada desde el primer día
La iluminación LED lineal empotrada es uno de los detalles que más cambian la sensación de un interior moderno. También hay que planificarla mucho antes de que lleguen las luces.
En este apartamento los perfiles para las líneas LED ya están colocados en los techos del salón, el dormitorio y el baño, y los techos alrededor están acabados en torno al 90%. Cuando el electricista termine el cableado, las tiras LED irán en perfiles ya alineados y acabados, en lugar de abrirse en un techo recién pintado.
Aquí es también donde el render 3D demuestra su valor. Cuando la distribución de la iluminación se ha decidido sobre un render fotorrealista antes de la obra, los perfiles se colocan con seguridad y el propietario ya sabe cómo se verá la estancia con las luces encendidas.
Un suelo nivelado antes del primer azulejo
Los azulejos muestran cada defecto de la superficie que tienen debajo. Una base irregular provoca cejas entre piezas, zonas huecas y grietas con el tiempo, y ningún cuidado durante la colocación lo corrige del todo.
El suelo de este apartamento está nivelado y listo para colocar los azulejos en cuanto lleguen. Lo mismo ocurre en el baño, donde paredes y suelos se preparan para que los azulejos se coloquen directamente, planos y a nivel.
Paredes, tabiques y ventanas: preparar lo que viene después
Es también la fase en la que la distribución toma su forma definitiva. En el dormitorio, el armario se ha vuelto a construir en pladur y las paredes están acabadas en torno al 90%, a la espera solo de los últimos tubos antes de cerrar la última parte.
Las ventanas antiguas se han retirado y las nuevas ya están pedidas. Pedirlas con tiempo es importante: los huecos se preparan y se terminan ahora, para que cuando lleguen las ventanas se puedan instalar sin parar el resto de la obra. El balcón seguirá el mismo camino, con las paredes niveladas y la ventana antigua retirada para dejar sitio a la nueva.
Por qué esta fase decide el resultado final
Nada de este trabajo se verá cuando el apartamento esté terminado. Nadie verá los tubos corrugados, el orden en que entraron los oficios ni el cuidado con el que se niveló el suelo. Pero cada una de esas decisiones se nota después: azulejos planos, luces alineadas, paredes que nunca hay que volver a abrir y una obra que avanza en lugar de pararse y volver a empezar.
En NorDomus es la fase que documentamos con más cuidado, porque es aquí donde la calidad se construye, en lugar de añadirse al final. En el próximo episodio la instalación eléctrica estará terminada y todo el apartamento estará acabado y listo para colocar los azulejos.
Si estás pensando en una reforma en Gran Canaria y quieres ver cómo se gestiona un proyecto desde dentro, puedes seguir la serie desde el Episodio 1 o leer qué revela la demolición, la fase que viene justo antes.